Introducción al Criptoarte y los NFTs
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PRÓLOGO.
EL NACIMIENTO DE UN NUEVO MERCADO DE ARTE
El arte digital hace tiempo que existe pero ha estado relegado a un segundo plano por los guardianes del mercado del arte, la facilidad de copiar archivos y la dificultad de autentificar la originalidad de una obra tampoco ayudaban a entrar en el circuito comercial.
Con la tecnología blockchain todo está cambiando: desde 2013 existen creaciones “artísticas” que buscaban identificar obras digitales con un token único en la cadena de bloques: Colored Coins, Rare Pepes y Crypto Kitties fueron los precursores del gran fenómeno que hoy llamamos NFTs, o “non fungible tokens”.
“Antes de los NFTs, los artistas digitales no podían participar en el mercado.
La facilidad para autentificar las obras de arte ha permitido ventas por encima de los 2B$ en la red Ethereum”, publicaron en Financial Times.
Hay muchas explicaciones al boom del 2021, y todas buenas, en nuestra opinión se trata de una tormenta perfecta: el desarrollo de la red Ethereum con un formato estandarizado y adecuado para la compra, venta y reventa de arte.
Por extensión la posibilidad de “poseer activos digitales”, la existencia de una nueva clase de cripto inversores buscando diversificar activos, y finalmente innumerables artistas y creativos, durante años herramientas para la industria del entretenimiento o de los negocios, que han descubierto que su trabajo puede ser pagado y rentabilizado.
La tormenta se desató a nivel mundial en marzo de 2021 cuando Beeple vendió en Christie´s su obra 5000 Days, por 69M$.
El mercado NFT es poliédrico, con muchas facetas que analizar, el informe sobre el rendimiento anual de las ventas NFT, realizado por 1Confirmation, ha analizado la red Ethereum, la más popular, y estima en 31 billones el mercado de los NFTs, y de ahí, extraemos que el arte NFT representa el 8%, o sea unos 2B de dólares. Las comparaciones son odiosas pero todo el mercado del arte español facturó unos 308M de euros en 2020.
Si los NFTs son un cuento, habría que analizar seriamente qué ocurre en nuestro mercado, o más bien, tomar nota para subirse a esta nueva tendencia, y aprovechar nuestro potencial creativo: actualmente contamos con artistas digitales muy cotizados internacionalmente.
Obra de Refik Anadol

